Este proyecto permitió calcular la huella de carbono e implantar dos medidas de eficiencia energética con más de 6.300 euros de retorno procedente de subvenciones y Certificados de Ahorro Energético
Cada vez más pymes industriales están dando pasos para reducir su impacto ambiental y avanzar hacia modelos de negocio más sostenibles. Sin embargo, abordar un proceso de descarbonización no solo requiere inversión económica, sino también conocimientos técnicos para identificar las medidas más adecuadas y las oportunidades de financiación disponibles.
En este contexto, herramientas como las subvenciones públicas y el Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) se han convertido en importantes palancas para facilitar la puesta en marcha de proyectos de reducción de emisiones y eficiencia energética, permitiendo a las empresas afrontar estas actuaciones con una menor inversión inicial.
Desde Margube acompañamos a las organizaciones en este proceso, ayudándoles a medir su impacto ambiental, definir estrategias de reducción de emisiones, acceder a programas de ayudas y evaluar el potencial de mecanismos como el Sistema CAE. Nuestro conocimiento del sistema nos permite identificar oportunidades y orientar a las empresas para que puedan beneficiarse de él cuando sus actuaciones sean susceptibles de generar ahorros energéticos certificados.
A continuación, presentamos el caso de una pyme industrial a la que hemos acompañado en un proyecto integral de cálculo de huella de carbono y elaboración de un plan de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, financiado parcialmente a través del programa Transición Verde y complementado con oportunidades vinculadas al Sistema de Certificados de Ahorro Energético.
El punto de partida: conocer el impacto para definir una estrategia
Toda estrategia de descarbonización debe comenzar por entender dónde se generan las emisiones y cuáles son las principales oportunidades de mejora.
Para ello, el proyecto arrancó con la recopilación y análisis de información relacionada con los consumos energéticos, la generación de residuos, el transporte y otros aspectos relevantes de la actividad de la empresa. A partir de estos datos realizamos el cálculo de la huella de carbono de organización en alcances 1 y 2, obteniendo una visión clara de su impacto ambiental.
Este análisis permitió identificar los focos prioritarios de actuación y sentar las bases para la elaboración de un plan de reducción de emisiones GEI adaptado a la realidad de la organización.
Del cálculo a las actuaciones: un plan de reducción de emisiones
Una vez obtenidos los resultados de la huella de carbono, trabajamos junto a la empresa en la definición de un plan de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero adaptado a la realidad de la empresa.
El objetivo era identificar medidas de eficiencia energética que contribuyeran a reducir el consumo energético y, por tanto, las emisiones asociadas a la actividad de la organización. Además, analizamos la posible vinculación de estas actuaciones con las fichas estandarizadas del Sistema CAE para valorar su encaje dentro de este mecanismo.
Entre las actuaciones seleccionadas se incluyeron mejoras en la iluminación y el aislamiento de tuberías, medidas con capacidad para reducir consumos y generar ahorros energéticos verificables.
Oportunidades y palancas de financiación
Uno de los aspectos clave del proyecto fue la identificación de mecanismos que permitieran facilitar la puesta en marcha de las actuaciones previstas.
Por un lado, acompañamos a la empresa en la solicitud de la subvención Transición Verde para pymes de Bizkaia, que financió el 50% del proyecto. Por otro, analizamos la capacidad de las medidas propuestas para acogerse al Sistema CAE, una herramienta que está permitiendo a muchas organizaciones obtener un retorno económico asociado a las actuaciones de eficiencia energética que desarrollan.
La combinación de ambas vías permitió a la empresa abordar su proceso de descarbonización con un menor esfuerzo económico inicial y acelerar la implantación de las medidas previstas.



Un ejemplo de cómo impulsar la descarbonización empresarial
Este caso demuestra que la huella de carbono, más allá de identificar las emisiones GEI, puede convertirse en una herramienta estratégica para identificar oportunidades de mejora y diseñar proyectos de descarbonización con impacto real.
Cuando estos proyectos se complementan con mecanismos como las ayudas públicas o el Sistema de Certificados de Ahorro Energético, las empresas pueden acceder a recursos que facilitan la implantación de medidas y aceleran la transición hacia modelos más eficientes y sostenibles.
En Margube acompañamos a las organizaciones en todo el proceso: desde la solicitud de la subvención, hasta la medición de su impacto ambiental, la definición de planes de reducción y la identificación de oportunidades vinculadas al Sistema CAE, con el objetivo de ayudarles a avanzar en sus compromisos de sostenibilidad y descarbonización.
¿Te gustaría realizar este proyecto en tu organización?
